13.8. Los negros en los campos de exterminio nazis

            El nazismo se planteó realizar una “limpieza racial” de su territorio, así como de sus zonas de influencia. Entre 10.000 y 30.000 hombres de raza negra fueron a parar a los campos de concentración nazis. Muchos de ellos provenían de Togo, Camerún, Namibia, las Antillas francesas, Estados Unidos, Guinea ecuatorial o Costa de Marfil.

            En realidad la acción que desarrollaron los nazis en los campos de concentración fue una prolongación de lo que se estaba haciendo de manera sistemática en las colonias africanas. Ya en 1904 existían campos de concentración en Namibia dirigidos por Heinrich Goering, padre del que luego sería el brazo derecho de Hitler. Allí fueron exterminados los Hereros. Tras haber perdido una gran parte de su territorio a manos de los alemanes, los herero se rebelaron en 1904. Como respuesta, Alemania envió una fuerza bien armada a las órdenes del teniente general Lothar von Trotha, que publicó una orden de exterminio (Vernichtungsbefehl):

“La nación herero tiene que abandonar el país, y sino lo hace, la obligaré a la fuerza. Cualquier herero hallado en el interior de las fronteras alemanas con rifle o sin rifle, con ganado o sin ganado, será abatido a disparos. […] No se tomarán prisioneros varones No se permitirá que permanezcan en el territorio mujeres o niños, y se les expulsará para que se unan a su pueblo o serán pasados por las armas. Estas son las últimas palabras que dirigiré a la nación herera como ilustre general del poderoso Emperador de Alemania”.[1]

El gobernador del territorio, Theodor Leutwein se quejó ante el emperador Guillermo II de los métodos empleados por Von Trotha por ser “contrarios a los principios humanitarios y cristianos, económicamente devastadores y perjudiciales para la reputación internacional de Alemania”. El Imperio Alemán justificó sus acciones ante el mundo argumentando que el pueblo Herero no podía ser protegido en virtud de los tratados de Ginebra, ya que según el gobierno alemán los Herero no estaban clasificados como humanos sino como sub-humanos. El escándalo internacional crecía, pues muchos colonos británicos de El Cabo presenciaron el tratamiento brutal dado a los Herero, su esclavización y los asesinatos masivos. En 1904 Guillermo II accedió a censurar las acciones de Von Trotha, pero ya era demasiado tarde. El 70% de la población herera y el 50% de los namaquas habían perecido.

En 1906 quedaban menos de veinte mil refugiados sin tierra de los ochenta mil herero que, según cálculos, vivían en el territorio en 1903. Los demás habían sido empujados al desierto para morir de hambre o sed (los alemanes envenenaron los pozos de agua), habían sido asesinados a balazos, o –para ahorrar balas- habían sido pasados por la bayoneta o golpeados hasta la muerte con las culatas de los rifles.

El médico encargado del campo de concentración Hoegen Fisher, experimentó con los seres humanos hacinados allí. Al regresar a Berlín tendría como ayudante a Joseph Mengele, quien sería el encargado de proseguir estos terroríficos experimentos durante la Alemania nazi.

Hitler, en su libro Mein Kampf clasificaría a los negros por debajo de los judíos y justo por encima de los monos. En su opinión el mayor crimen de los franceses había sido el haber instalado “negros” sobre la tierra sagrada de Alemania y haberlos permitido atentar contra el honor de la mujer alemana por bastardear y mediocrizar la raza aria con el mestizaje.

Autor: José Alfredo Elía Marcos

[1] General Von Trotha. Peace Pledge Union. «Talking about Genocide: Namibia, 1904». http://www.ppu.org.uk (en inglés). Consultado el 10 de agosto de 2008.
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