2.5. El mito de las razas germánicas.

            En Inglaterra Edward Coke (1552-1634) y John Selden (1584-1654) tratan de oponer las tendencias absolutistas de los Estuardo, frente a los derechos del pueblo (Common law). En el núcleo de esta reclamación aparecía la lucha por la liberación que los anglosajones venían realizando históricamente contra los normandos. Dos pueblos, dos razas, dos culturas que habrían permanecidas separadas sin mezclas entre sí, y en continuo enfrentamiento desde el s. IX.

            El término “raza”, como conjunto de cualidades heredadas y determinantes de la naturaleza y cultura de los seres humanos, no se incorporó al lenguaje de manera generalizada hasta los siglos XVII y XIX. Fue precisamente la novela Ivanhoe (1820) de Walter Scott (1771-1832), la que popularizó la palabra “raza” en el s. XIX. La novela, ambientada en la Inglaterra medieval del s. XII, presenta la lucha entre la raza sajona partidaria del rey Ricardo Corazón de León, prisionero en el exilio, y la raza normanda, que toma el poder en ausencia del rey, en las manos del tirano rey Juan sin Tierra. La trama se complica con la inclusión de la raza judía, representada por el usurero y nigromante Isaac de York y su hija Rebecca acusada de brujería.

            Cuando las trece colonias declararon la guerra a la metrópoli inglesa (1775-1783), se apoyaron en el mito anglosajón. Los colonos se consideraron legítimos herederos de aquellos anglosajones libres que seguían su destino teutónico, el de los descendientes de los míticos hermanos Hengist y Horsa, sajones descendientes de Odín, que tras el abandono del Imperio romano de la Isla se instalaron en Kent, invitados por el rey bertón Vortigern en el año 449 para defenderlo de las invasiones de los pictos y los escotos y al que derrocaron.

25 Manifest Destiny

Según la teoría de Manifest Destiny de George Bancroft, la colonización de América no había sido llevada por un grupo de emigrantes cualquiera, sino por un núcleo de colonos elegidos que habían luchado por independizarse de la metrópoli.

En los Estados Unidos, el historiador George Bancroft (1800-1891) popularizó la teoría del Manifest Destiny, según la cual la colonización de América no había sido llevada por un grupo de emigrantes cualquiera, sino por un núcleo de colonos elegidos que habían luchado por independizarse de la metrópoli. Los colonos, con el fin de librarse del dominio extranjero, habrían salido de la cruel y tirana tierra inglesa, para poblar una “tierra prometida” predestinada para ellos.

La élite inglesa del s. XVII tenía una idea del irlandés como de un salvaje “poco menos que humano”, malvado, bárbaro e incivil. Al llegar al Nuevo Mundo, esta imagen fue trasladada al indio americano y posteriormente al afroamericano. Fue justamente durante la segunda mitad del s. XVIII cuando Louis Leblerc y John Blumenbach, fusionaron sus juicios estéticos con el etnocentrismo para formar su esquema clasificatorio de las razas.

El origen de Alemania también se presentó como la heróica lucha de los germanos liderados por Hermann, contra la invasión romana. A partir de los textos de Tácito y de Cassius Dio Cocceianus, el propio Lutero gestó el mito del héroe Hermann a quien, si hubiera sido poeta, le habría gustado loar. Arminio o Hermann fue un caudillo germano que aniquiló al ejército romano en la batalla del bosque de Teutoburgo. Lutero quiso emplear el mito de Hermann como símbolo de la lucha de los germanos contra Roma.

Autor: José Alfredo Elía Marcos
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