20.6. El Movimiento por los derechos civiles

La condena de la segregación racial: El caso Brown v. Borrad of education

            La batalla contra la segregación racial en los Estados Unidos empieza a dar sus frutos en 1954 cuando una sentencia del Tribunal Supremo condenó la segregación escolar en el famoso caso Brown v. Board of education. El caso involucró a la estudiante de escuela primaria Lina Brown, que había sido obligada a asistir a una escuela negra situada a 21 manzanas de su casa, mientras había una escuela blanca a sólo 7 manzanas de distancia. El padre de Linda, el reverendo Oliver Brown, llevó el caso a juicio. De la defensa se encargó el entonces abogado Thurgood Marshall.

Escuelas para “Blancos” y “De color” en Paxville, Carolina del Sur (1935-1950).

Las escuelas para “blancos” recibían dos o tres veces más dinero que las escuelas para afroamericanos.

            La decisión de la Corte Suprema fue un momento decisivo en la historia de los Estados Unidos pues puso fin a las leyes segregacionistas de Jim Crow (1876). El Tribunal Supremo dictaminó de modo decisivo:

“…en el campo de la educación pública, no hay lugar para la doctrina de “separados pero iguales”. Las instalaciones educativas separadas son inherentemente desiguales. Por lo tanto, sostenemos que los demandantes y otros en situación similar… se ven, por razón de la segregación que es motivo de querella, privados de la igual protección de las leyes, garantizada por la Décimo cuarta enmienda”.

            La doctrina separate but equal (iguales pero separados) se había demostrado que en la práctica fomentaba las desigualdades y era inconstitucional. En Carolina del Sur en 1950 el gasto medio por alumno alcanzaba los 179 dólares para los estudiantes blancos, mientras que para los negros tan sólo era de 45 dólares. La sentencia del caso Brown afectó positivamente a más de 12 millones de escolares en 21 estados de la Unión. Aunque la sentencia permitió la integración, en 1964 tan sólo un 2,3% de los niños negros asistían a escuelas mixtas.

El trágico asesinato de Emmett Hill

            El asesinato de afroamericano era una práctica común en los Estados del Sur. La justicia era laxa con los culpables, que en muchos casos no eran castigados. Durante el verano de 1955, un adolescente de 14 años de nombre Emmett Hill, fue apaleado y muerto en Mississippi, por el simple delito de haber silbado a una mujer blanca en una tienda. La edad del joven, la naturaleza del “delito” y la decisión de su madre de dejar el féretro abierto durante el funeral para mostrar las huellas de la paliza, contribuyó a generar una gran indignación en la población. Unas 50.000 personas pudieron ver el cuerpo de Emmett Hill durante el funeral en Chicago. La revista Jet se hizo eco de la noticia y publicó la fotografía del cadáver. Los dos asesinos fueron detenidos y después de un juicio que duró apenas 67 minutos fueron puestos en libertad sin cargos. La madre de Hill murió en 2003, a los 81 años… sin haber visto justicia.

Rosa Parks y el boicot de autobuses de Montgomery

            Otro hito importante en la lucha por los derechos civiles de los negros fue el protagonizado por Rosa Parks en un autobús de Montgomery. Por aquel entonces la parte delantera de los autobuses estaba reservada a los blancos, mientras que la trasera se destinaba a los negros. Los asientos de en medio, en teoría, podían ser usados por ambos. El 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks se negó a ceder el suyo a un hombre blanco. Con serenidad, Rosa se limitó a contestar sencillamente que “no”; una negativa que llevaba detrás el rechazo a años de desprecio y humillación. Inmediatamente fue arrestada, enjuiciada y sentenciada por conducta desordenada, y por violar una ley local.

            La comunidad negra se solidarizó con Rosa y cincuenta líderes afroamericanos se reunieron para organizar un boicot a los autobuses de Montgomery en señal de protesta por la segregación de negros y blancos en los autobuses públicos. El boicot duró 382 días y acabó con la anulación de la ley local de segregación en el transporte público. A este hecho le siguieron otros boicots de autobuses, como el de Tallabasse (Florida) en 1956.

Los nueve de Little Rock

            El acatamiento de la decisión de la Corte Suprema en el caso Brown tuvo serias dificultades. Una de ellas fue la que se desarrolló en 1957 en la población de Little Rock en Arkansas. El gobernador del estado, el demócrata Orval Kaubus, quería ganarse el voto de los electores racistas, así que frenó el plan de integración y ordenó el 4 de septiembre a las tropas de la Guardia Nacional impedir el acceso de los alumnos negros a la escuela en Central High.

            A finales de septiembre, el presidente Eisenhower, ordenó a la Guardia Nacional se retirara y en su lugar envió a la 101ª División Aerotransportada del ejército, esta vez con la misión de proteger a los estudiantes.

            Nueve alumnos afroamericanos pudieron entrar en la escuela aunque debieron de sufrir los insultos y desprecios de los blancos, así como el hostigamiento de sus compañeros durante todo el curso escolar.

Las movilizaciones en los Estados del Sur

            Varias fueron las campañas que realizaron los movimientos por los derechos civiles para desegregar los diferentes estados del medio oeste: ocupación de los mostradores de tiendas locales a la hora de la comida en protesta por la segregación de los establecimientos, hasta “viajes por la libertad”, en donde los activistas viajaban en autobús hasta el sur profundo para acabar con la segregación de las compañías en las terminales.

            En 1962 Robert Moses, consiguió unir a las principales organizaciones por los derechos civiles (SNCC, NAACP y CORE) para formar el COFO (Consejo de Organizaciones Federativas). Moses y Medgar Evers realizaron una importante campaña en Mississippi, para reclutar estudiantes a su causa. Evers perdió la vida en la lucha por los derechos civiles de los negros del sur.

            El 2 de mayo, la SCLC organizó una manifestación multitudinaria en Birmingham. En ella participaron multitud de adolescentes, por lo que se le llamó la Cruzada de los Niños. El comisionado de seguridad pública Edmund “Bull” Connor, ordenó a la policía y bomberos lanzar agua a presión y ladrillos al paso de los jóvenes. También dio la orden de soltar perros policías contra ellos. La televisión difundió estas imágenes, horrorizando al mundo entero.

            Estos hechos llevaron a la administración Kennedy a intervenir. El 10 de mayo se llegó a un acuerdo con el que se terminaba con la segregación en los restaurantes y comercios de la ciudad, y se establecieron mecanismos permanentes de comunicación entre los líderes negros y blancos.

La Marcha sobre Washington

            El 28 de agosto de 1963 se produjo la histórica marcha sobre Washington en la que más de 250.000 manifestantes se congregaron frente al monumento a Lincoln para pedir que se aplicaran las leyes antisegregacionistas. La marcha tenía seis metas oficiales: leyes significativas de derechos civiles; un programa de empleo federal masivo; pleno empleo justo; vivienda decente; ejercicio del derecho al voto; y educación integrada adecuada.

            Fue precisamente aquí donde Martin Luther King pronunció su famoso discurso “Yo tengo un sueño (I have a dream)”.

            “Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño “americano”. Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: “Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales””. Martin Luther King. Discurso en Washington 28-8-1963.

            Juan Lewis líder del SNCC realizó en su discurso una crítica al gobierno porque había hecho poco para proteger a los negros del sur y a los defensores de los derechos civiles.

“Marchamos hoy por el empleo y la libertad, pero no tenemos por qué sentirnos satisfechos, porque centenares y millares de nuestros hermanos no están aquí, porque ellos no tienen ningún dinero para su transporte, porque están recibiendo salarios de hambre… o ningún salario. En buena conciencia, no podemos apoyar la ley por los derechos civiles del gobierno. Porque esta legislación no protegerá a niños jóvenes y a las ancianas contra perros policía y las mangueras de los bomberos que agreden manifestaciones pacíficas. Esta ley no protegerá a los ciudadanos de Danville, Virginia, que debe vivir bajo el terror constante, en un estado policíaco. Esta ley no protegerá a centenares de personas que han sido arrestadas con cargos fabricados, como en Americus, Georgia, donde hay cuatro hombres jóvenes en la cárcel, haciendo frente a la pena de muerte, por participar en una protesta pacífica. Deseo saber ¿de qué lado está el gobierno federal? La revolución es seria. El Sr. Kennedy está intentando llevar la revolución de las calles a las cortes. Escuche Sr. Kennedy, las masas negras están marchando por el empleo y por la libertad, y debemos decir a los políticos que no habrá un período de tregua”. Juan Lewis

Tras la marcha, el presidente Kennedy reunió a los principales líderes y les prometió llevar a término la ley de los derechos civiles, aunque no contaba, por entonces con suficientes votos en la cámara para conseguirlo.

“Debe ser posible, a corto plazo, que todo estadounidense pueda disfrutar de los privilegios de ser estadounidense sin importar su raza o color. A corto plazo, todo estadounidense debe tener el derecho de ser tratado como le gustaría ser tratado, como a uno le gustaría que trataran a sus hijos.” Discurso de John F. Kennedy sobre los Derechos civiles, 11 de junio de 1963.

El 22 de noviembre, Kennedy era asesinado en Dallas (Texas) pero su sucesor, el presidente Lyndon B. Johnson utilizó su influencia para sacar adelante la ley. Él mismo diría en el congreso:

            “Ninguna oración fúnebre o panegírico podría honrar de un modo más elocuente el recuerdo del presidente Kennedy, que la aprobación más expedita posible del proyecto de ley sobre los derechos civiles”. L. Johnson.

            En 1964, el Senado aprobó la Ley de Derechos Civiles, por la que se prohibía la discriminación en todos los alojamientos públicos. Al año siguiente se aprobaba la Ley de Derechos de los votantes, por la que se daba autoridad al gobierno federal para asignar examinadores en las votaciones, en aquellos lugares donde los funcionarios negaban el registro a los negros. En 1966 los estados del sur tenían a 400.000 negros censados y para 1968 su número llegó al millón. Por último el Congreso aprobó en 1968 una legislación por la que se prohibió la discriminación en materia de vivienda.

            En la primavera de 1968, Martin Luther King fue asesinado en Memphis. Meses más tarde, el senador Robert Kennedy, defensor de los más desfavorecidos y opositor de la guerra de Vietnam, corría la misma suerte.

El legado de los derechos civiles

            El movimiento por los derechos civiles puso fin a la discriminación racial legal. Gran cantidad de afro-americanos pudieron graduarse en la high school y en la universidad. Esto permitió que muchos afro-americanos mejoraran sus oportunidades de empleo y por tanto, su condición social.

            A partir de entonces, son muchos los afroamericanos que han destacado en deportes profesionales, el cine o la televisión, así como en el mundo de la política, medicina, abogacía, etc.

Autor: José Alfredo Elía Marcos
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