5.1. Pieter Camper y el grado de prognatismo

0501 Pieter CamperEl primero en empezar a usar las medidas craneométricas para diferenciar individuos y razas, y por lo tanto ser el iniciador de la antropometría fue Pieter Camper (1722-1789). Camper fue un pintor holandés, profesor de anatomía en Ámsterdam, que se dedicó a investigar las diferencias en la estructura de la cara en diferentes grupos humanos. Su trabajo consistió en comparar el grado de prognatismo de diferentes rostros. Este indicador se obtenía midiendo el ángulo que forman dos rectas trazadas sobre el rostro: una de las líneas parte de la abertura de la oreja hasta la base de la nariz, mientras que la otra va desde la unión de los labios hasta la parte más prominente de la frente. Camper descubrió que, mientras en las estatuas griegas estas dos líneas se cruzaban formando un ángulo de 100 grados, en los europeos este ángulo era de 80, mientras que en los africanos era de solo 70. También calculó el grado de prognatismo en algunos animales como perros, monos y orangutanes, y como quiera que obtuviera valores de ángulos menores, pretendió ver como un cierto progreso entre las formas más salvajes y animalizadas y las más civilizadas y desarrolladas. Entre medias dejaba al hombre africano situado a “medio camino” entre el europeo y el mono.

Publicó un trabajo sobre la proyección de la cara en un libro que lleva un título increíblemente largo: “Disertación física sobre las diferencias reales que los hombres de diferentes países y edades exhiben en sus rasgos faciales; sobre la belleza que caracteriza a las estatuas y piedras grabadas en la antigüedad, seguida de la propuesta de un método nuevo para dibujar la cabeza humana con la mayor precisión”. En este tratado diría que el cerebro de la raza africana se aproximaba al del orangután, lo que la hacía “muy inferior en poderes naturales al intelecto del blanco”.

“Desde el momento que entré en posesión de la cabeza de un negro y la de un calmuck me apresuré a comparar estas cabezas con la de un europeo y de añadirle luego la de un simio. Este examen comparado me ha hecho descubrir que una cierta línea trazada a lo largo de la frente y el labio superior demuestra la diferencia entre las caras de las distintas naciones, y hace ver la conformidad de la cabeza del negro con la del simio. Trzanado con cuidado el esbozo de alguna de estas caras sobre una línea horizontal. Cuando hacía girar la línea de la cara hacia delante tenía una cabeza de la Antigüedad; si la hacía inclinar hacia atrás tenía una cabeza de negro; si la hacía más inclinada resultaba la del simio”. Pieter Camper.

0501 Pieter Camper 4.jpgUn ángulo facial inferior a 82 se denominará prógnata. Si el ángulo está entre 82 y 90, es ortógnata, y si es superior a 90 se habla de hiperortógnata. Él mismo describe los

 “Si este ángulo excede de 100 grados, es una cabeza de hidrocéfalo. Es sorprendente que los escultores griegos hayan adoptado como canon el ángulo máximo, hacia los 100 grados, en tanto los romanos se limitaron al de 95, que no es tan bello. En la especie humana, el ángulo facial oscila entre los 70 y los 80 grados. Por encima, rigen las reglas del arte; por debajo, aparece la semblanza del negro, el mono y del perro”. [1]

Autores como Soemmering (1785) y Charles White (1799) siguieron desarrollando las técnicas de medición y las estadísticas antropométricas, tanto a partir de sujetos vivos como de cadáveres.

0501 Pieter Camper 3Para P. Camper el origen de los negros vendría de la falsa especulación del apareamiento entre blancos y monos.

“El parecido singular que se presenta a primera vista entre los simios y los negros ha conducido a algunos sabios a llegar a afirmar que no era imposible que los negros fueran debidos a una mezcla de blancos y de Orang-Outanes o Pongos, o bien que estos últimos hubieran llegado, poco a poco, a convertirse en hombres”. P. Camper

El grado de prognatismo será uno de los índices que más emplearán los antropólogos raciales para clasificar y justificar la desigualdad entre razas. Se afirmaba que un grado de prognatismo pequeño es signo de una mandíbula más prominente preparada para la caza y depredación de las presas. En cambio un grado de prognatismo mayor, indica una frente más despejada preparada para la actividad intelectual. El ángulo facial ordenará en una escala de belleza a los simios, los negros, los asiáticos, los europeos y las estatuas de los dioses griegos. Camper concluía su obra afirmando: “He intentado estalecer, sobre el fundamento de la propia Naturaleza, el verdadero carácter de la Belleza en caras y cabezas”.

En la actualidad se sabe que este planteamiento es falso ya que el grado de prognatismo es un rasgo que está relacionado con otras dimensiones craneales, como la dentición y que no puede ser considerado como pretendía Pieter Camper, como un indicador de primitivismo.

0501 Johann Caspar LavaterEl naturalista suizo Johann Caspar Lavater (1741-1801) profundizó en la escala elaborada por Camper. Fundador de la fisiognomía, publicó la obra “El arte de conocer a los hombres por la fisionomía” (1775-1778) en la cual defiende la correspondencia exacta entre el rostro de las personas y su carácter. Para Lavater, la fisiognomía era un instrumento extremadamente útil para reconocer y prevenir las desviaciones sociales de la gente. Llegó incluso a establecer una unión directa entre el hombre y la rana.

“De la bestialidad más deforme a la belleza ideal, de la maldad fanática a la bondad divina, de la animalidad de la rana a los inicios de la humanidad, cuanto más agudo es el ángulo facial, tanto más la criatura tiende a la animalidad”.[2]

0501 Fisionomía

La fisiognómica es una pseudociencia basada en la idea de que por el estudio de la apariencia externa de una persona, sobre todo su cara, puede conocerse el carácter o personalidad de ésta, o incluso adivinarse su futuro (en cuyo caso es preferible usar la denominación metoposcopia, arte de conocer el futuro de la gente mediante las rayas de la frente).

Lavater intento sintetizar la doctrina de la raza con la fisiognómica con el objetivo de llegar a una clasificación de los tipos humanos.

Autor: José Alfredo Elía Marcos

[1] Pieter Camper. Cit. Ramón Pérez de Ayala. Raza: su fiel contraste. Diario ABC de Sevilla, 03-11-1955.
[2] J. C. Lavater. Cit. Atlas Universal de Filosofía, Manual didáctico de autores, textos, escuelas y conceptos filosóficos. Editorial Oceano. Barcelona, 2004.
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